Que tirar contenedor amarillo

Que tirar contenedor amarillo

el contenedor negro de residuos sanitarios

El año pasado (2018), el porcentaje de reciclaje en nuestro país aumentó considerablemente, aun así generamos una media de 443 kilos de residuos por persona y año, de los cuales solo se recicla el 29,7%. En un mundo que apuesta por la ‘Economía Circular’, la Unión Europea se ha marcado como objetivo elevar al 55% el porcentaje de residuos municipales que deben ser reciclados en 2025.

En el contenedor amarillo, envases, latas de depósito, cartones y envases de plástico. Latas de comida, aerosoles, cartones de zumo y leche, botellas de productos de limpieza y de gel y bolsas de plástico, entre otros residuos. Nunca tires al contenedor amarillo CDs, ropa, juguetes, pañales, vidrio, etc.

En el contenedor azul, para papel y cartón, todos los envases de cartón que utilices, cajas de galletas, zapatos, hueveras de cartón, periódicos, libros, revistas y bolsas de papel.  Nunca tires al contenedor azul los residuos de jardín, los cartones de leche, las servilletas sucias, el papel de aluminio, etc.

En el contenedor marrón, destinado a los residuos orgánicos, todos los residuos alimentarios biodegradables como cáscaras, pieles de frutas, restos de carne, posos de café, bolsas de té, verduras, serrín, etc. Nunca tires al contenedor marrón latas de comida, pañales, colillas y cenizas de tabaco, vendas, tiritas, etc.

contenedor azul de residuos médicos

El reciclaje es la contribución de Alemania a la batalla mundial por el medio ambiente, y el país ha tenido mucho éxito en su lucha contra los crecientes montones de basura. Pero todo el tema del reciclaje puede ser un asunto desalentador para cualquier recién llegado al país.

Alemania produce 30 millones de toneladas de basura al año. El sistema del Punto Verde ha sido una de las iniciativas de reciclaje más exitosas, que ha puesto literalmente a dieta los envases. El quid de la cuestión es que los fabricantes y los minoristas tienen que pagar por un «Punto Verde» en los productos: cuanto más envases haya, mayor será la tasa. Este inteligente sistema ha hecho que se utilice menos papel, vidrio más fino y menos metal, creando así menos basura que reciclar. El resultado neto: una drástica disminución de cerca de un millón de toneladas de basura menos de lo normal cada año.

Empecemos por lo más fácil: el vidrio. Cualquier tipo de botella o tarro de vidrio que no sea retornable y por el que no se haya pagado un depósito o «Pfand», debe depositarse en los contenedores de vidrio designados. Esto incluye botellas de vino, tarros de mermelada/conserva, botellas de aceite, botellas de zumo e incluso botellas de sal de baño. La cerámica, la porcelana, los espejos y los corchos de vino no deben depositarse en los contenedores de vidrio. El vidrio se clasifica por colores. Hay diferentes ranuras para depositar el vidrio verde, marrón y transparente. Encontrará estos contenedores repartidos por todos los barrios. Lo único que hay que tener en cuenta es el horario en el que no se debe reciclar. ¿Recuerdas la hora del silencio? Ese no es el momento de reciclar tus botellas o tendrás un par de vecinos muy iracundos en tus manos.

contenedor amarillo en el hospital

El año pasado (2018), el porcentaje de reciclaje en nuestro país aumentó considerablemente, aun así generamos una media de 443 kilos de residuos por persona y año, de los cuales solo se recicla el 29,7%. En un mundo que apuesta por la ‘Economía Circular’, la Unión Europea se ha marcado como objetivo elevar al 55% el porcentaje de residuos municipales que deben ser reciclados en 2025.

En el contenedor amarillo, envases, latas de depósito, cartones y envases de plástico. Latas de comida, aerosoles, cartones de zumo y leche, botellas de productos de limpieza y de gel y bolsas de plástico, entre otros residuos. Nunca tires al contenedor amarillo CDs, ropa, juguetes, pañales, vidrio, etc.

En el contenedor azul, para papel y cartón, todos los envases de cartón que utilices, cajas de galletas, zapatos, hueveras de cartón, periódicos, libros, revistas y bolsas de papel.  Nunca tires al contenedor azul los residuos de jardín, los cartones de leche, las servilletas sucias, el papel de aluminio, etc.

En el contenedor marrón, destinado a los residuos orgánicos, todos los residuos alimentarios biodegradables como cáscaras, pieles de frutas, restos de carne, posos de café, bolsas de té, verduras, serrín, etc. Nunca tires al contenedor marrón latas de comida, pañales, colillas y cenizas de tabaco, vendas, tiritas, etc.

contenedor verde

Cada día producimos residuos como resultado de nuestras actividades cotidianas: restos de productos que ya no nos son útiles y de los que queremos deshacernos. Antes de tirarlos, debes asegurarte de que ya no te sirven. A continuación, hay que depositarlos en el contenedor de residuos adecuado para garantizar su reciclaje y reutilización en nuevos productos siempre que sea posible.

Implicarse en la recogida selectiva de residuos, dando el primer paso en la separación de residuos en casa, es un gesto cívico que conlleva un menor coste medioambiental, económico y social. Los residuos se pueden reutilizar mediante su reciclaje y recuperación, convirtiéndolos en nuevos recursos y proporcionando beneficios tanto medioambientales como económicos y sociales para todos.

Los cartones se entregan a las plantas de clasificación, que separan los distintos materiales combinando técnicas ópticas, mecánicas y manuales. Los distintos materiales seleccionados se compactan, se embalan y se distribuyen a los centros de reciclaje.

Elementos que se pueden tirar: envases de plástico (botellas de agua, bolsas de plástico, envases de yogur, etc.), latas de bebidas y alimentos, cartones, platos y tapas metálicas, papel de aluminio y film transparente, bandejas de poliestireno, etc. Elementos que no se pueden tirar: juguetes, mangueras de riego, tubos, materiales como cintas de vídeo y CD, así como envases de productos peligrosos (como disolvente o pintura)